
Y es que las calles tienen ese puto sabor amargo, del desamor, de la melancolía, de la nostalgia... Y es que la lluvia no pudo limpiarlas, no pudo ni limpiar mi corazón de tanta mierda, sólo dejó más lodo revuelto de recuerdos, fotografías, besos, caminatas y café. Creo que encontré también tu ropa, esa que olvidaste.
Y es que las canciones tienen un sabor de un dulce gastado, desvaneciéndose o mezclándose con uno más agrio. Nuestras canciones ya no suenan como antes. Mas bien, pasan en mi reproductor sólo como un ruído de la calle, se confunden.
Y es que las canciones tienen un sabor de un dulce gastado, desvaneciéndose o mezclándose con uno más agrio. Nuestras canciones ya no suenan como antes. Mas bien, pasan en mi reproductor sólo como un ruído de la calle, se confunden.
No hay comentarios:
Publicar un comentario