
Los que se han sucedido han sido de los más difíciles de mi vida, donde he llegado a los más estúpidos extremos del descontrol emocional y de la impulsividad.
- ¿Cómo no vas a poder controlarlo? - Yo creo que lo haces para llamar la atención...
Son frases recurrentes en la boca de los ignorantes, que creen que en sus vidas perfectas pero vacías (cosa que no reconocen), no habría cabida para los excesos que hay en la mía. Sin embargo, hay una vida que está tan ligada a la mía... Fue una total coincidencia, fue casualidad, fue el azar. Pero esa vida le da vida a la mía, cada vez más acabada, más podrida, con menos ganas de seguir sin tener un golpe de adrenalina en mente.
Camila... te adoro. Y sí, somos frías y no nos abrazamos y me importa un cuesco, porque no y punto.
Hay otra persona... otro premio del azar de la vida. Siempre dicen que después de la tormenta viene la calma, que después de algo malo siempre va a venir algo mejor... Tal vez, es él eso mejor, es la calma, es lo que yo necesito. Sí. Sí y porque eso quiero.
Y también creo que lo que escribo no tiene sentido, que mi cabeza la uso como un revolver que dispara miles de imágenes por segundo, de pensamientos sin sentido, de ilusiones, de cosas estúpidas, "escupo sapos y culebras, a nadie quiero escuchar..."
Y para usted, señora, señor ignorante que no quiere entender que esto no lo busco como se busca estar drogada, que no quierre ver , ni oír ni decir nada más que sus patéticos consejos, pataita en su rajita, una feliz pascua de los conejos de chocolate laxante y chaito.






