Mis estados de ánimo cambian con tanta facilidad que son difíciles de describir o de nombrarlos. Pero ahora... estoy tan vacía, ahogándome en un llanto inútil e inscontante, las lágrimas no me dejan ver bien lo que escribo. Hay ciertas veces que siento que hay mucha gente a mi alrededor y, la mayoría me desagrada, en otras me hacen bien. Pero ahora... vacía y con la soledad rasguñándome el alma a las 01:40 a.m.
Sólo me queda darle tiempo al tiempo, a las heridas para que sanen, a los pensamientos de mierda para que me dejen tranquila. Es que lo que me pasa esta noche es extraño pero a la vez cotidiano, el volver a sentirme en un agujero negro que veo a través de tu ventana, por el que se van al vacío miles de cosas todos los días, tras cada café, tras cada caminata y tras cada mirada... Pero no te preocupes, eso me encanta.
Sólo me queda darle tiempo al tiempo, a las heridas para que sanen, a los pensamientos de mierda para que me dejen tranquila. Es que lo que me pasa esta noche es extraño pero a la vez cotidiano, el volver a sentirme en un agujero negro que veo a través de tu ventana, por el que se van al vacío miles de cosas todos los días, tras cada café, tras cada caminata y tras cada mirada... Pero no te preocupes, eso me encanta.
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